Aba

En verdad me gustaba mirarlo, sentirlo, tocarlo, era tanto lo que me hacía sentir, que ni si quiera me daba cuenta de lo que no me hacía sentir, yo creí que me enamoraba de él,le decía te amo y prometía una y otra vez que no lo olvidaría. Sin embargo en realidad me enamoraba de mi, entonces , ¿cómo saber si estaba enamorada?. La respuesta un día llegó a mi vista, caminaba con unos zapatos desarmados, unos ojos que ya no eran verdes, eran de un castaño claro y una sonrisa que me hace reír en toda circunstancia, llegó entonces el desequilibrio emocional en mi vida. Sólo en ése momento supe que nunca me había enamorado.

Sigo pensando que pensar a veces suele ser poco productivo

La noche de los feos

“Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida.”

-Fragmento de ‘‘La noche de los feos” por Mario Benedetti.